30 agosto, 2006
22 agosto, 2006
1976, Buenos Aires: Largo viaje sin movernos
"Ritmo de pulmones de la ciudad que duerme. Afuera hace frío. De pronto, un estrépito atraviesa la ventana cerrada. Me hundís las uñas en el brazo. No respiro. Escuchamos un barullo de golpes y puteadas y el largo aullido de una voz humana. Después, silencio. - ¿No te peso? Nudo marinero. Hermosuras y dormideces más poderosas que el miedo. Cuando entra el sol, parpadeo y me desperezo con cuatro brazos. Nadie sabe quién es el dueño de esa rodilla, ni de quién es este codo o este pie, esta voz que murmura buen día. Entonces el animal de dos cabezas piensa o dice o quisiera: - A gente que se despierta así, no puede pasarle nada malo." Eduardo Galeano. |
15 agosto, 2006
Le miroir brisé
Le miroir brisé Le petit homme qui chantait sans cesse le petit homme qui dansait dans ma tête le petit homme de la jeunesse a cassé son lacet de soulier et toutes les baraques de la fête tout d'un coup se sont écroulées et dans le silence de cette fête j'ai entendu ta voix heureuse ta voix déchirée et fragile enfantine et désolée venant de loin et qui m'appelait et j'ai mis ma main sur mon coeur où remuaient ensanglantés les septs éclats de glace de ton rire étoilé. El hombrecito que cantaba sin cesar el hombrecito que bailaba en mi cabeza el hombrecito de la juventud rompió el cordón de su zapato y todas las barracas de la fiesta se derrumbaron de pronto y en el silencio de esta fiesta en el silencio de esta cabeza yo percibí tu voz feliz tu voz desgarrada y frágil infantil y desolada que desde lejos me llamaba y la mano llevé a mi corazón en el que se agitaban ensangrentados los siete pedazos de cristal de tu risa estrellada. J. Prévert |



