28 julio, 2006

Hubo una vez... teruteru

Hoy hace exactamente seis meses que estaba aterrizando en Ezeiza por segunda vez. Mi hermano cumplirá medio año en unos días. Enorme, con un par de dientes, más llorón que nunca. Por mi parte, se podría decir que el tiempo me ha cundido bastante: aproveché el verano para empaparme de sol y de cine, mezclarme y perderme entre la gente, descubrir libros y callejuelas, desesperarme con la burocracia argentina, vivir con poco más que una cama y un techo. En otoño encontré trabajo y empecé la carrera, me mudé a un piso en condiciones, conocí a algunos de los catalanes que corren por Buenos Aires, también a cientos de argentinos, recuperé ciertas cosas que había olvidado, empecé a echaros de menos. En mayo tuve visita familiar, me volví a mudar, cogí un par de trabajos extra, abandoné un poco los estudios. Recientemente he tenido algún que otro contratiempo con la delincuencia argentina, así como con la ya famosa supercalifragilísticaespialidosa burocracia.
Dicen que no son buenos tiempos para los soñadores. Aun así, yo me digo: teruteru.

18 julio, 2006

Alerta roja en Buenos Aires

Las autoridades y las organizaciones sociales argentinas, alarmadas por el aumento de acciones antisemitas y el auge de la literatura racista


"En las calles de Buenos Aires no es difícil encontrar edificios en cuyas aceras se han instalado pilotes que impiden que los vehículos aparquen frente a ellos. Estos obstáculos son una forma de protección, pero a la vez señalan que muchos de esos inmuebles están relacionados con la comunidad judía. Argentina conmemora hoy el 12º aniversario del peor atentado de su historia: la voladura de la Mutua Judía Argentina (AMIA) que costó la vida a 84 personas. En un país en el que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, los actos racistas aumentan cada año, diversas instituciones -medios de comunicación, escuelas y la Iglesia Católica- han decidido rodearse por un día de esos pilotes y saberse "señalados".

"Uno de los tantos estigmas que ha dejado este terrible hecho ha sido la necesidad de instalar vallas, que con carácter de defensas, podemos encontrar en las entidades de la comunidad judía. En un comienzo, estas construcciones causaron estupor, pero hoy ya no asombran a nadie", explica Mariela Ivanier, responsable de prensa de la AMIA.

Según un informe elaborado por la DAIA, el organismo que representa a la comunidad judía argentina, 2005 fue el año en que se registraron más hechos de antisemitismo de los últimos ocho, produciéndose un notable incremento (casi el doble) respecto a años anteriores. Estos hechos van desde la aparición de pintadas en edificios (del tipo "aquí vive un judío, no lo queremos más en el barrio"), hasta las agresiones físicas. Entre estas últimas destaca la paliza que tres skinheads propinaron a un joven en un céntrico barrio de Buenos Aires. Un juez condenó a los agresores a visitar con sus padres el Museo del Holocausto de la capital argentina. En el otro extremo, tras cuatro años de proceso, un sujeto que golpeó a un anciano superviviente del Holocausto al grito de "habría que matar a unos cuantos judíos más" apenas recibió una condena por lesiones, aunque posteriormente se le añadió la agravante de discriminación racial.

"Se debería contar con una decidida voluntad política que prevea la revisión de los contenidos educativos", subraya Mario Feferbaun, presidente de la Fundación Memoria del Holocausto, partidario de la creación de programas para los educadores en derechos humanos y discriminación. Quiere que "se formulen informes regulares sobre antisemitismo, islamofobia, discriminación a los gitanos, a los aborígenes y a minorías religiosas".

Los ataques racistas no los sufre solamente la comunidad judía -unas 250.000 personas en Buenos Aires-. También otras como la coreana, la china y la gitana. Todo esto en una sociedad compuesta mayoritariamente por descendientes de inmigrantes. Preocupan especialmente afirmaciones como la del líder del poderoso sindicato de camioneros, Hugo Moyano, quien pidió el boicot contra los supermercados propiedad de orientales y, para criticar a estos, cargó contra judíos, gallegos (españoles y sus descendientes) y tanos (italianos y sus descendientes). Tras el revuelo por sus declaraciones, Moyano anunció que se disculparía, pero eso no ocurrió.

Los medios de comunicación argentinos han denunciado un rebrote de la literatura racista y, en especial, la difusión de Mein Kampf, el libro en el que Adolf Hitler, sentó las bases de la ideología nazi. "Es mucho más que un libro, es el soporte del nazismo y su difusión debería estar prohibida", opina Jorge Kirszebaum, presidente de la DAIA.

El Gobierno de Néstor Kirchner ha adoptado tanto medidas concretas como gestos de respaldo para eliminar cualquier mensaje ambiguo respecto al racismo. Entre estos destacan la derogación pública de una directiva secreta de 1938 que costó la vida a miles de judíos argentinos bajo el régimen nazi alemán, la retirada de un monumento a los funcionarios que aplicaron dicha directiva y la presencia repetida de miembros del Gobierno en actos de condena al racismo."



Fuente: El País

13 julio, 2006

Para todos los gustos

Películas

El aura: 8

Una gratísima sorpresa del recientemente fallecido director Fabián Bielinski. Tachada de pretenciosa y pedante por unos y de ininteligible y vacía por otros, creo que, partiendo de un guión muy sencillo y mil veces contado, Bielinski logra darle un toque distinto y envolverte desde el primer segundo en su mundo, en su aura, gracias en gran parte al magnífico trabajo de interpretación que hace Ricardo Darín. Una película llena de simbologías y con un ritmo pausado, lento, que insinúa sin dejar nada al descubierto, y donde la atención máxima del espectador es imprescindible para su entera comprensión.

Pollock: 6'5

Quizás no aporte mucho a lo que ya se sabía de la vida de Jackson Pollock (los problemas con la bebida, la relación con su esposa, su trágico final), pero creo que consigue retratar a la perfección el proceso de creación de la obra artística y cómo éste afecta al propio Pollock y a quienes le rodean. Las interpretaciones, tanto la de Harris como la de Gay Garden, salvan una película que a veces parece pretender distanciarnos de la historia y mantenernos fríos más que no acercarnos a ella (y lo consigue), aunque bien podría ser por no querer convertir el biopic en un conjunto de dramatismos facilones y golpes de efecto, algo bastante sobado en el género que nos ocupa.

Waking life: 8

Good night, and good luck: 7'5

Confidencias: 7'5

Crash (2004): 6’5

Una historia de violencia: 7


Libros

Leyendo...

El hombre que se enamoró de la luna

Praxis del cine

Menja't una cama


CD's

Escuchando...

Déjà vu - Crosby, Stills, Nash & Young

The Life Pursuit - Belle and Sebastian

De Louse in the comatorium - Mars Volta






06 julio, 2006

Bonobos nada bobos

Aprofito una discussió que vaig tenir l'altre dia sobre si la homosexualitat està present o no en el comportament animal per penjar un article, com a mínim, curiós:

"El Proyecto Gran Simio reivindica para los grandes monos el derecho a la vida y a la libertad, en la consideración de que su proximidad genética a los humanos hace indigna su esclavitud y su tortura en la experimentación científica. No obstante, hay una especie de grandes antropoides que es una adelantada -incluso por delante de nosotros- en un género de libertad: la sexual. Son los bonobos. Esta especie de primate casi idéntica al chimpancé y catalogada como tal sólo en 1929 parece sentir una pasión especialmente intensa por el sexo. Lo practican con asombrosa frecuencia y en todas las combinaciones imaginables. El 75 % de esas relaciones no tienen nada que ver con la reproducción.

El primatólogo Frans De Waal (Den Bosch, Holanda, 1948) es un especialista en los grandes monos -chimpancés, bonobos, orangutanes y gorilas-. Desde hace 25 años investiga desde diversas instituciones estadounidenses a esos animales y traza interesantes paralelismos entre su comportamiento y el nuestro. De Waal, un hombre alto y fornido, cuyo serio semblante oculta un notable sentido del humor, visitó Barcelona para ofrecer una conferencia en Cosmocaixa. En su libro Bonobo: The Forgotten Ape, describe lo que le sucedió a un cuidador de zoo bienintencionado que aceptó un besito de un bonobo: se encontró la lengua del simio en la garganta.

Pregunta. A la gente le puede costar distinguir un bonobo de un chimpancé, al menos si no lo besa.

Respuesta. Así es. Antes de 1929 se les consideraba el mismo animal. De hecho viven en zonas diferentes. Los bonobos están en un área de la República Democrática del Congo; allí no hay chimpancés. Los bonobos son más elegantes, más estilizados. Tienen las piernas más largas. Su anatomía es distinta. En comparación, los chimpancés parecen musculados levantadores de pesas. Los rostros de los bonobos son más negros y los labios más rojos. Sus vocalizaciones son distintas. Escucharlos es la mejor forma de distinguirlos.

P. ¿Son más inteligentes?

R. Tienen diferente temperamento que los chimpancés. Son, emocionalmente, menos volátiles. El chimpancé es más violento, el bonobo más calmado, más sereno.

P. Bien, pero su vida sexual parece más rica.

R. Sí. Practican sexo en todas las combinaciones posibles, no sólo macho-hembra. También machos con machos y hembras con hembras, incluso cuando crían. Y en toda suerte de posiciones, comprendida la frontal. A veces hay sexo en grupo. Su vida sexual es desde luego más rica que la de los chimpancés.

P. Vaya, ¿y que la nuestra?

R. Probablemente. Eso ha de contestarlo cada uno. En todo caso es más pública, no tiene un sentido de privacidad. Hacen sexo en cualquier lugar y en cualquier momento. Lo nuestro es más restringido.

P. ¿Qué ventajas evolutivas tiene eso?

R. Interesante cuestión. Es complicado de responder. Mire, muchos animales practican el infanticidio, los leones, varias clases de aves, los roedores, los chimpancés... Los machos pueden ser un peligro para las crías, especialmente si no son suyas. La explicación es que matando a esas crías, los machos pueden fecundar antes a las mismas hembras, que vuelven a estar en celo. Pues bien, entre los bonobos no se da nunca infanticidio. El infanticidio nunca es bueno, por supuesto, para las hembras. Y entre los bonobos son las hembras precisamente las que dominan colectivamente sobre los machos. Eso hace difícil que maten a las crías, pero además, el hecho de que las hembras hagan sexo con muchos machos significa que ninguno puede excluir la posibilidad de que la cría sea suya, lo que haría el infanticidio contraproducente. En nuestro argot de primatólogos se dice que la hembra bonobo aumenta la incertidumbre de la paternidad. Nuestro itinerario humano es el opuesto, tratamos de aumentar la certidumbre de la paternidad, creamos familias fuertes en las que el hombre se siente impulsado a cuidar de las crías.

P. Es difícil decir qué es mejor. Sexo en cualquier lugar y en cualquier momento...

R. Miramos a los bonobos con cierta envidia, por su libertad sexual, pero nosotros hemos creado sociedades en que esta libertad debe ser restringida.

P. ¿Tiene algo que ver la promiscuidad del bonobo con su inclinación a la no violencia, es lo suyo un haz el amor y no la guerra?

R. El que las dominantes sean las hembras provoca que la sociedad sea diferente. Las hembras no compiten tanto por la jerarquía. Y son menos territoriales. Eso limita la violencia. Si entre dos grupos de bonobos hay tensiones no se matan como los chimpancés. En seguida se ponen a hacer sexo. Al final aquello es más un picnic que una guerra. De nuevo tiene una lógica: las hembras ofrecen sexo a machos de diferentes grupos: eso significa que en el otro grupo puede haber familia. El miembro de un grupo rival puede ser un hermano. El sexo entre grupos, por supuesto, también reduce la territorialidad.

P. Es noticia reciente que los chimpancés no sólo usan herramientas, sino cajas de herramientas.

R. Bueno, kits, conjuntos. Tienen una panoplia, objetos diferentes para distintos usos. Un palo grueso se usa para abrir el termitero, uno fino para atrapar a las termitas. Lo más sorprendente de los grandes simios es que son capaces de planear, la gente no se da cuenta hasta qué punto ello es extraordinario. Pueden prever. Viajan kilómetros en busca de termiteros y van cogiendo las ramas que usarán. Han estado planeando. Se anticipan a los acontecimientos, aunque no sabemos hasta qué punto.

P. ¿Pueden pensar que van a morir?

R. ¿Si tienen sentido de la mortalidad? No tengo ni idea. Reaccionan a la muerte de sus semejantes, pero otros animales también. Hay cosas de ellos que simplemente no podemos saber.

P. ¿Angustia existencial?

R. No sé.

P. Parece que se reconocen en un espejo.

R. Hay pruebas de ello. Elementos de autorreconocimiento sólo hay en los grandes simios, en nosotros y en los delfines.

P. ¿Qué opinan de nosotros?

R. Es una pregunta muy humana. Estamos muy preocupados por lo que piensan los demás de nosotros, somos tan egocéntricos.... Verá, ellos no creo que piensen mucho en nosotros. Seguramente para los chimpancés todos los humanos somos iguales. Para ellos, los chimpancés son mucho más importantes.

P. La política de los chimpancés es uno de sus libros (Alianza), parece un título satírico de Swift.

R. Muchos animales tienen jerarquías, las gallinas, por ejemplo. Pero basadas en características y habilidades individuales. Los chimpancés tienen jerarquías que se basan en coaliciones. El dominante no es el individuo más fuerte sino el que logra más apoyo, a base de dar algo a cambio a sus partidarios. Son puras transacciones políticas.

P. En El planeta de los simios debe ver usted muchas más cosas que nosotros.

R. No me gusta mucho esa película, es muy agresiva. Los chimpancés no tienen ejércitos. Aunque es verdad que se matan entre sí. Son muy violentos. Todos los que trabajan con ellos están de acuerdo en eso.

P. Usted es algo escéptico con lo de otorgar derechos fundamentales a los grandes monos.

R. El problema es que si se los damos a los gorilas, orangutanes, chimpancés y bonobos por su similitud con nosotros deberíamos luego, en buena lógica, dárselos a los demás primates por su parecido con ellos. Y así hasta abarcar gran parte del reino animal, lo que llevaría a situaciones un tanto absurdas."


Fuente: El País.
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